El CNH interpretó como un paso positivo el que se le haya abierto un camino oficial para el análisis de sus propuestas en la víspera del 2 de octubre. Erróneamente interpretó que el Estado estaba dispuesto a negociar y, para evitar una provocación, canceló su marcha programada de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás para no dar motivo alguno a la represión, aunque mantuvo la decisión de continuar la huelga y celebrar el mitin en Tlatelolco.
lunes, 29 de septiembre de 2008
Tlatelolco, día 72
El martes 1 de octubre se reanudaron las labores de investigación, administración y, parcialmente, las de difusión cultural en la UNAM.
El CNH interpretó como un paso positivo el que se le haya abierto un camino oficial para el análisis de sus propuestas en la víspera del 2 de octubre. Erróneamente interpretó que el Estado estaba dispuesto a negociar y, para evitar una provocación, canceló su marcha programada de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás para no dar motivo alguno a la represión, aunque mantuvo la decisión de continuar la huelga y celebrar el mitin en Tlatelolco.
El CNH interpretó como un paso positivo el que se le haya abierto un camino oficial para el análisis de sus propuestas en la víspera del 2 de octubre. Erróneamente interpretó que el Estado estaba dispuesto a negociar y, para evitar una provocación, canceló su marcha programada de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás para no dar motivo alguno a la represión, aunque mantuvo la decisión de continuar la huelga y celebrar el mitin en Tlatelolco.
Tlatelolco, día 71
El lunes 30 de septiembre el ejército salió de CU. Por instrucciones de García Barragán, el general Hernández Toledo entregó, media hora después del mediodía, los terrenos, edificios e instalaciones de CU a los funcionarios de la UNAM, el contador Ernesto Patiño, director general de Administración, y a Octavio Roca Marín, director del Patrimonio Universitario. Después de haber elaborado un inventario general y el acta de entrega de las instalaciones, los militares desalojaron el campus. A las cuatro de la tarde, el CNH estaba “formando guardias y convocando a una conferencia de prensa en la Facultad de Ciencias”, que se convirtió “en un acto multitudinario”. Acudieron, por primera vez, “corresponsales extranjeros”.
El CNH declaró: “La devolución de las instalaciones y planteles de CU a la UNAM se debió a la presión ejercida por el pueblo y no a una solicitud expresa de las autoridades universitarias. Éstas nunca pidieron la intervención del ejército; por tanto, pretender que las mismas solicitaran la salida de la fuerza armada implicaba una nueva humillación a la máxima casa de estudios. Las instalaciones y equipos, así como los vehículos, que quedaron en CU durante la ocupación militar, fueron objeto de robos y destrozos de los cuales es responsable el ejército. Ya se levanta un inventario de los daños y pérdidas producidos y se invita a los periodistas a comprobar personalmente los destrozos sufridos en las bibliotecas y equipos de laboratorio”.
Según el inventario realizado por la UNAM, los daños por destrozos, pérdidas y robos sufridos en por lo menos 37 facultades, escuelas, dependencias, preparatorias e instalaciones en general, a consecuencia de la ocupación militar en la Universidad, ascendían a dos millones 517 mil 730 pesos con 45 centavos.
Entre lo saqueado por la tropa había instrumental de investigación y aparatos costosos, totalmente inútiles para los soldados. Muchos de estos aparatos se vendieron en Tepito por una bicoca en esos días.
El CNH denunció a las autoridades policiacas de ser las autoras de las cartas recibidas por estudiantes que fueron encarcelados, en las que aparece dibujada una cruz con tinta roja, lo cual evidentemente tiene el propósito de intimidarlos. Protestó por la indiferencia del gobierno ante los actos terroristas llevados a cabo por hombres con armas de alto poder contra varios planteles del Poli y de la UNAM. Se anunció la celebración de dos mítines en CU el 1 de octubre (uno al mediodía y otro a las cinco de la tarde), para exigir la salida de las fuerzas públicas de las instalaciones del Politécnico. También se comunicó que el 2 de octubre se celebraría una manifestación en Tlatelolco, que tendrá la misma finalidad que los mítines en CU.
Se realizó una manifestación de mujeres. La marcha salió a las once y media de la mañana del Monumento a la Madre y culminó con un mitin frente a la Cámara de Diputados. En el mitin hablaron varias mujeres y algunos jóvenes. Las mujeres protestaron “por la persecución de que han sido objeto los jóvenes y pueblo en general y los actos de terrorismo que se han realizado contra escuelas superiores y otras instalaciones”; demandaron la derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal y exigieron la “libertad de Demetrio Vallejo, Valentín Campa, José Trujillo y otros”, a quienes señalaban “como defensores de la clase trabajadora”. En el curso del mitin se requirió, por medio de magnavoces, “la presencia de los diputados para entregarles dos documentos suscritos por la Unión Nacional de Mujeres Mexicanas. En uno de ellos se solicita la amnistía general para todos los presos políticos, y en el segundo, dirigido al presidente de la República y a los representantes de los poderes Judicial y Legislativo, se pide el restablecimiento inmediato del orden y la tranquilidad con base en el respeto irrestricto de todas las garantías constitucionales; que se ponga fin a las detenciones en masa y consignaciones ilegales de que están siendo víctimas cientos de ciudadanos; que se ponga en libertad a todos los presos políticos que hay en el país y la salida de las tropas de los centros de cultura”.
Cerca de las ocho y media de la noche, estudiantes de la UNAM y del Poli intentaron celebrar un mitin frente al Hemiciclo a Juárez. Un destacamento de granaderos se posesionó del lugar, disolvió la reunión y detuvo a varios estudiantes. Se ignora el número de detenidos.
En el auditorio de la Facultad de Ciencias, Gilberto Guevara Niebla, como vocero del CNH, negó en conferencia de prensa, que el estudiantado haya cometido actos de terrorismo.
Estudiantes universitarios, politécnicos, chapingueros y de otros centros de enseñanza, constituyeron un “Comité Estudiantil de Recepción –integrado por 24 miembros– para colaborar con el Comité Organizador de las Olimpiadas en la recepción de las delegaciones de los atletas”. El representante de ese comité declaró que esta iniciativa “pone de manifiesto que los estudiantes no se oponen a la realización de los Juegos Olímpicos y que, por el contrario, les anima el deseo de ayudar en el mejor desarrollo del evento”.
El CNH declaró: “La devolución de las instalaciones y planteles de CU a la UNAM se debió a la presión ejercida por el pueblo y no a una solicitud expresa de las autoridades universitarias. Éstas nunca pidieron la intervención del ejército; por tanto, pretender que las mismas solicitaran la salida de la fuerza armada implicaba una nueva humillación a la máxima casa de estudios. Las instalaciones y equipos, así como los vehículos, que quedaron en CU durante la ocupación militar, fueron objeto de robos y destrozos de los cuales es responsable el ejército. Ya se levanta un inventario de los daños y pérdidas producidos y se invita a los periodistas a comprobar personalmente los destrozos sufridos en las bibliotecas y equipos de laboratorio”.
Según el inventario realizado por la UNAM, los daños por destrozos, pérdidas y robos sufridos en por lo menos 37 facultades, escuelas, dependencias, preparatorias e instalaciones en general, a consecuencia de la ocupación militar en la Universidad, ascendían a dos millones 517 mil 730 pesos con 45 centavos.
Entre lo saqueado por la tropa había instrumental de investigación y aparatos costosos, totalmente inútiles para los soldados. Muchos de estos aparatos se vendieron en Tepito por una bicoca en esos días.
El CNH denunció a las autoridades policiacas de ser las autoras de las cartas recibidas por estudiantes que fueron encarcelados, en las que aparece dibujada una cruz con tinta roja, lo cual evidentemente tiene el propósito de intimidarlos. Protestó por la indiferencia del gobierno ante los actos terroristas llevados a cabo por hombres con armas de alto poder contra varios planteles del Poli y de la UNAM. Se anunció la celebración de dos mítines en CU el 1 de octubre (uno al mediodía y otro a las cinco de la tarde), para exigir la salida de las fuerzas públicas de las instalaciones del Politécnico. También se comunicó que el 2 de octubre se celebraría una manifestación en Tlatelolco, que tendrá la misma finalidad que los mítines en CU.
Se realizó una manifestación de mujeres. La marcha salió a las once y media de la mañana del Monumento a la Madre y culminó con un mitin frente a la Cámara de Diputados. En el mitin hablaron varias mujeres y algunos jóvenes. Las mujeres protestaron “por la persecución de que han sido objeto los jóvenes y pueblo en general y los actos de terrorismo que se han realizado contra escuelas superiores y otras instalaciones”; demandaron la derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal y exigieron la “libertad de Demetrio Vallejo, Valentín Campa, José Trujillo y otros”, a quienes señalaban “como defensores de la clase trabajadora”. En el curso del mitin se requirió, por medio de magnavoces, “la presencia de los diputados para entregarles dos documentos suscritos por la Unión Nacional de Mujeres Mexicanas. En uno de ellos se solicita la amnistía general para todos los presos políticos, y en el segundo, dirigido al presidente de la República y a los representantes de los poderes Judicial y Legislativo, se pide el restablecimiento inmediato del orden y la tranquilidad con base en el respeto irrestricto de todas las garantías constitucionales; que se ponga fin a las detenciones en masa y consignaciones ilegales de que están siendo víctimas cientos de ciudadanos; que se ponga en libertad a todos los presos políticos que hay en el país y la salida de las tropas de los centros de cultura”.
Cerca de las ocho y media de la noche, estudiantes de la UNAM y del Poli intentaron celebrar un mitin frente al Hemiciclo a Juárez. Un destacamento de granaderos se posesionó del lugar, disolvió la reunión y detuvo a varios estudiantes. Se ignora el número de detenidos.
En el auditorio de la Facultad de Ciencias, Gilberto Guevara Niebla, como vocero del CNH, negó en conferencia de prensa, que el estudiantado haya cometido actos de terrorismo.
Estudiantes universitarios, politécnicos, chapingueros y de otros centros de enseñanza, constituyeron un “Comité Estudiantil de Recepción –integrado por 24 miembros– para colaborar con el Comité Organizador de las Olimpiadas en la recepción de las delegaciones de los atletas”. El representante de ese comité declaró que esta iniciativa “pone de manifiesto que los estudiantes no se oponen a la realización de los Juegos Olímpicos y que, por el contrario, les anima el deseo de ayudar en el mejor desarrollo del evento”.
Tlatelolco, día 70
El domingo 29 de septiembre en Poza Rica, Veracruz, el joven Aristeo Herrera, “alumno de la Preparatoria de esta población, murió a consecuencia de un balazo disparado por un policía”. Los hechos ocurrieron “después de que tres policías detuvieron a un joven que repartía propaganda en favor del movimiento estudiantil de la capital de la República. Varios estudiantes, entre ellos Herrera, trataron de rescatar a aquél y uno de los policías disparó en tres ocasiones su pistola calibre 22.” El hecho “ha provocado en la ciudad una gran agitación. Varios jóvenes se reunieron en el Parque Juárez para protestar”. En Jalapa, según las declaraciones del procurador del estado de Veracruz, “es muy probable que mañana se concluya la investigación de las personas que aún se encuentran detenidas como consecuencia de la manifestación estudiantil celebrada el jueves pasado en esta ciudad, para protestar por la acción de la policía y el ejército contra los estudiantes capitalinos”.
Este día “fueron puestas en libertad 32 de las personas detenidas, entre las cuales se hallaba la directora de la Escuela Artículo Tercero Constitucional para bachilleres, y el señor Fernando Lescieur, director del periódico El Imparcial”.
Este día “fueron puestas en libertad 32 de las personas detenidas, entre las cuales se hallaba la directora de la Escuela Artículo Tercero Constitucional para bachilleres, y el señor Fernando Lescieur, director del periódico El Imparcial”.
Tlatelolco, día 69
El sábado 28 de septiembre el CNH comunicó: “La policía, sin ningún miramiento, ha atacado toda reunión pública que convoca el Consejo Nacional de Huelga y de esta manera ha impedido la realización de seis actos centrales y ocho manifestaciones sectoriales en distintos rumbos de la ciudad (...) Que el clima de violencia que impera actualmente en la ciudad de México se inició con la intervención militar de Ciudad Universitaria, poco después de que los estudiantes habíamos demostrado, por medio de una manifestación silenciosa, nuestra disposición para llevar nuestra lucha ordenada y pacífica (...) Que la represión está cerrando las vías democráticas de lucha y la gente se ve orillada a defenderse de la violencia policiaca (...) Que en estas condiciones en ausencia de garantías, es imposible realizar cualquier tipo de diálogo; por lo tanto, demandamos la salida inmediata de las fuerzas policiacas y militares de los planteles politécnicos y universitarios, la libertad incondicional de los detenidos y el cese absoluto de la represión, como condiciones necesarias para una rápida solución al conflicto”.
El CNH hizo algunas aclaraciones: “1) En ningún momento se ha pensado en la realización de un plebiscito entre el estudiantado para resolver si se levanta la huelga. Sólo a las asambleas generales de estudiantes corresponde decidir cuándo se volverá a clases. 2) Nunca se ha prometido que con la sola desocupación militar, se tornará a clases. Queremos reiterar nuestra disposición a no cejar en la lucha, en tanto no se solucionen los seis puntos del pliego petitorio. 3) Las condiciones para establecer el diálogo con el poder público son: a) la salida del ejército de todos los planteles de la UNAM y el IPN; b) la libertad incondicional de los detenidos víctimas de la represión, y c) el cese absoluto de las agresiones y persecuciones que están sufriendo los estudiantes por parte de los cuerpos policiacos”.
Por último, el CNH declaró que “en ningún momento hemos aceptado asistir a la Cámara de Diputados”, “¿cómo vamos a asistir a un diálogo en la Cámara, cuando de todos es sabido que existen órdenes de aprehensión contra los miembros del CNH, y cuando se están negando las mínimas garantías individuales?”
Jorge de la Vega Domínguez, director del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del PRI, y Andrés Caso, gerente de personal de Petróleos Mexicanos, iniciaron pláticas con varios dirigentes estudiantiles: Marcelino Perelló, Roberto Escudero, Mario Núñez, Ricardo Parra, Enrique Díaz Michel. De la Vega y Caso declararon en un escrito que “estas pláticas preliminares han tenido como objeto el más amplio cambio de impresiones sin formalidades ni limitaciones de ninguna especie y con un propósito concreto: establecer las bases para formalizar las cuestiones de interés con los dirigentes del movimiento estudiantil y nosotros en nuestra calidad de representantes del señor Presidente de la República”.
La Procuraduría del Distrito consignó ante el juez 10 en materia penal a 57 personas, de las 65 que se encuentran recluidas en dicha Procuraduría por motivos relacionados con el conflicto estudiantil. Las personas consignadas, al rendir su declaración al juez ante la presencia de parientes y amigos que asisten a las diligencias judiciales, negaron los cargos que se les imputaban.
La PGR informó que el estudiante Luis Tomás C. Cabeza de Vaca, delegado de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo al CNH, estaba detenido y fue puesto a disposición del juez primero de distrito en materia penal. Dos días después, Cabeza de Vaca rectificó ante el juez los testimonios que había rendido a la DFS y a la PGR.
El senador Jesús Yurén, secretario general de la Federación de Trabajadores del DF, manifestó que “los problemas llamados estudiantiles han provocado frecuentemente inquietudes en todos los sindicatos obreros miembros de esa federación”. Por tal motivo, anunció la celebración de una “magna asamblea general de orientación” el domingo 6 de octubre en el auditorio de la CTM.
Un grupo de intelectuales y profesionistas manifestaron en un desplegado su apoyo al movimiento estudiantil, y demandaron al gobierno prácticamente las mismas condiciones reclamadas por el CNH para iniciar “el impostergable diálogo público entre el gobierno y los estudiantes, en torno a las seis demandas plateadas por éstos”.
El CNH hizo algunas aclaraciones: “1) En ningún momento se ha pensado en la realización de un plebiscito entre el estudiantado para resolver si se levanta la huelga. Sólo a las asambleas generales de estudiantes corresponde decidir cuándo se volverá a clases. 2) Nunca se ha prometido que con la sola desocupación militar, se tornará a clases. Queremos reiterar nuestra disposición a no cejar en la lucha, en tanto no se solucionen los seis puntos del pliego petitorio. 3) Las condiciones para establecer el diálogo con el poder público son: a) la salida del ejército de todos los planteles de la UNAM y el IPN; b) la libertad incondicional de los detenidos víctimas de la represión, y c) el cese absoluto de las agresiones y persecuciones que están sufriendo los estudiantes por parte de los cuerpos policiacos”.
Por último, el CNH declaró que “en ningún momento hemos aceptado asistir a la Cámara de Diputados”, “¿cómo vamos a asistir a un diálogo en la Cámara, cuando de todos es sabido que existen órdenes de aprehensión contra los miembros del CNH, y cuando se están negando las mínimas garantías individuales?”
Jorge de la Vega Domínguez, director del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del PRI, y Andrés Caso, gerente de personal de Petróleos Mexicanos, iniciaron pláticas con varios dirigentes estudiantiles: Marcelino Perelló, Roberto Escudero, Mario Núñez, Ricardo Parra, Enrique Díaz Michel. De la Vega y Caso declararon en un escrito que “estas pláticas preliminares han tenido como objeto el más amplio cambio de impresiones sin formalidades ni limitaciones de ninguna especie y con un propósito concreto: establecer las bases para formalizar las cuestiones de interés con los dirigentes del movimiento estudiantil y nosotros en nuestra calidad de representantes del señor Presidente de la República”.
La Procuraduría del Distrito consignó ante el juez 10 en materia penal a 57 personas, de las 65 que se encuentran recluidas en dicha Procuraduría por motivos relacionados con el conflicto estudiantil. Las personas consignadas, al rendir su declaración al juez ante la presencia de parientes y amigos que asisten a las diligencias judiciales, negaron los cargos que se les imputaban.
La PGR informó que el estudiante Luis Tomás C. Cabeza de Vaca, delegado de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo al CNH, estaba detenido y fue puesto a disposición del juez primero de distrito en materia penal. Dos días después, Cabeza de Vaca rectificó ante el juez los testimonios que había rendido a la DFS y a la PGR.
El senador Jesús Yurén, secretario general de la Federación de Trabajadores del DF, manifestó que “los problemas llamados estudiantiles han provocado frecuentemente inquietudes en todos los sindicatos obreros miembros de esa federación”. Por tal motivo, anunció la celebración de una “magna asamblea general de orientación” el domingo 6 de octubre en el auditorio de la CTM.
Un grupo de intelectuales y profesionistas manifestaron en un desplegado su apoyo al movimiento estudiantil, y demandaron al gobierno prácticamente las mismas condiciones reclamadas por el CNH para iniciar “el impostergable diálogo público entre el gobierno y los estudiantes, en torno a las seis demandas plateadas por éstos”.
Tlatelolco, día 68
Por la tarde del viernes 27 de septiembre, en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, se realizó el mitin convocado por el CNH. Ante unos cinco mil concurrentes, los oradores elogiaron al rector y dirigieron sus “ataques al gobierno y a los diputados”, quienes, se dijo, deberían renunciar “porque no los ha elegido el pueblo, sino un partido corrupto”. Todos coincidieron en que el movimiento continuaría. Exhortaron a los presentes a “redoblar y aun triplicar” su participación. Se reiteró “que el rector merece el respaldo estudiantil por su actuación, mas él no representa al movimiento, el cual por otra parte no necesita intermediarios”.
Un orador habló en nombre de los habitantes de la Unidad Nonoalco Tlatelolco para reiterar su apoyo al movimiento estudiantil. Se informó que el 2 de octubre se llevaría a cabo otro mitin en el mismo lugar.
El diputado Octavio A. Hernández renunció a la presidencia de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados, encargada de estudiar el conflicto estudiantil y la reforma educativa. El diputado priista Víctor Manzanilla Schaffer fue nombrado para presidir la Comisión.
Luis Echeverría declaró a periodistas que la orden para la salida de las tropas de CU estaba dada. “Las tropas se retirarán en el momento en que se presente el personal que sea autorizado para recibirla”.
La Secretaría de la Defensa reiteró que la desocupación militar se realizaría “cuando las autoridades legítimas de la UNAM soliciten les sean entregadas esas instalaciones”.
Este día, según se asienta en el informe de la Femospp: “Fuera de la Casa del Lago se presentaron grupos de estudiantes preparatorianos, encabezados por los estudiantes Sergio Romero (a) El Fish y Armando Lara Monter, acompañados de unos 20 estudiantes, que dirigen las porras de dichos planteles, y estuvieron ubicando a los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, con el objeto de golpearlos y posteriormente entregarlos a los agentes que dijeron ser de la Policía Judicial del Distrito y quienes se encontraban alrededor de la Casa del Lago, aprox. a las 13:30 hrs. comentaron que habían detenido a un miembro del Comité de Lucha de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (quien efectivamente fue detenido como a unos 200 metros fuera de la Casa del Lago), pero que esta persona realmente no les interesaba, que lo que deseaban era detener a Perdomo, González de Alba y Escudero Castellanos, ya que ellos deberían de saber donde se encontraban sus compañeros. Se hace notar que en un restaurante que se encuentra ubicado sobre el puente del Lago, Sergio Romero se comunicó a la Judicial de Distrito, con el objeto de que le mandaran los agentes arriba mencionados, retirándose a las 15:00 hrs. aprox. y manifestaron que insistirían en localizarlos.
La DFS detuvo a Carlos Cavagne Mendoza, señalado como jefe del “comando” que quemaba motocicletas y realizaba otros actos violentos. Cavagne confesó que encabezaba una brigada y que el jefe de las mismas era un alumno de la Vocacional 7, de apellido Castillo, que usaba el seudónimo de Número 8. También detuvo a Luis Cervantes Cabeza de Vaca, dirigente de Chapingo, “quien se distinguió por su agresividad en los discursos que pronunció en diversos mítines y asambleas, significándose por sus severos ataques al Sr. Presidente”.
También fueron detenidos los integrantes de una de las llamadas “brigadas políticas” en Paraguay 4-24.
Un orador habló en nombre de los habitantes de la Unidad Nonoalco Tlatelolco para reiterar su apoyo al movimiento estudiantil. Se informó que el 2 de octubre se llevaría a cabo otro mitin en el mismo lugar.
El diputado Octavio A. Hernández renunció a la presidencia de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados, encargada de estudiar el conflicto estudiantil y la reforma educativa. El diputado priista Víctor Manzanilla Schaffer fue nombrado para presidir la Comisión.
Luis Echeverría declaró a periodistas que la orden para la salida de las tropas de CU estaba dada. “Las tropas se retirarán en el momento en que se presente el personal que sea autorizado para recibirla”.
La Secretaría de la Defensa reiteró que la desocupación militar se realizaría “cuando las autoridades legítimas de la UNAM soliciten les sean entregadas esas instalaciones”.
Este día, según se asienta en el informe de la Femospp: “Fuera de la Casa del Lago se presentaron grupos de estudiantes preparatorianos, encabezados por los estudiantes Sergio Romero (a) El Fish y Armando Lara Monter, acompañados de unos 20 estudiantes, que dirigen las porras de dichos planteles, y estuvieron ubicando a los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, con el objeto de golpearlos y posteriormente entregarlos a los agentes que dijeron ser de la Policía Judicial del Distrito y quienes se encontraban alrededor de la Casa del Lago, aprox. a las 13:30 hrs. comentaron que habían detenido a un miembro del Comité de Lucha de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (quien efectivamente fue detenido como a unos 200 metros fuera de la Casa del Lago), pero que esta persona realmente no les interesaba, que lo que deseaban era detener a Perdomo, González de Alba y Escudero Castellanos, ya que ellos deberían de saber donde se encontraban sus compañeros. Se hace notar que en un restaurante que se encuentra ubicado sobre el puente del Lago, Sergio Romero se comunicó a la Judicial de Distrito, con el objeto de que le mandaran los agentes arriba mencionados, retirándose a las 15:00 hrs. aprox. y manifestaron que insistirían en localizarlos.
La DFS detuvo a Carlos Cavagne Mendoza, señalado como jefe del “comando” que quemaba motocicletas y realizaba otros actos violentos. Cavagne confesó que encabezaba una brigada y que el jefe de las mismas era un alumno de la Vocacional 7, de apellido Castillo, que usaba el seudónimo de Número 8. También detuvo a Luis Cervantes Cabeza de Vaca, dirigente de Chapingo, “quien se distinguió por su agresividad en los discursos que pronunció en diversos mítines y asambleas, significándose por sus severos ataques al Sr. Presidente”.
También fueron detenidos los integrantes de una de las llamadas “brigadas políticas” en Paraguay 4-24.
Tlatelolco, día 67
El jueves 26 de septiembre Barros Sierra dirigió a la Junta de Gobierno un comunicado en el que manifestaba su decisión de continuar sus labores como rector, como respuesta al apoyo de la comunidad universitaria: “Nuestras tareas inmediatas serán: restablecer el orden universitario y demandar al gobierno la desocupación de nuestros recintos por las fuerzas militares, para reanudar cuanto antes las labores...” El rector comentó, en conferencia de prensa, que miembros de diferentes comités de lucha de escuelas y facultades de la UNAM lo habían visitando y “le reiteraron su adhesión, se manifestaron por la unidad universitaria y expresaron su deseo de volver lo más pronto posible a la casa máxima de estudios”.
El CNH manifestó en un desplegado de prensa: “La gravedad de los últimos acontecimientos demanda una conducta totalmente firme. Las presiones externas y el lenguaje injurioso que se ha utilizado para conminar al rector de la UNAM a renunciar, constituyen un verdadero atentado contra la existencia misma de este centro de cultura (...) La aceptación de la renuncia del rector habría sido un retroceso más serio en la vida nacional que la propia ocupación material, por parte del ejército, de los edificios escolares. Afectaría no sólo las instalaciones universitarias sino la estructura orgánica misma de la UNAM, meollo de su autonomía”.
Fueron dictados autos de formal prisión a las personas detenidas durante la intervención militar en CU. “La única persona que quedó totalmente liberada fue el licenciado Jorge Tamayo López Portillo. El juez de distrito, licenciado Eduardo Ferrer McGregor, declara también libres por falta de méritos a José Luis López Rubio, Estanislao Sáinz Nevárez, Francisco Valero Recio y Rina Lazo Warren de García, de los delitos de invitación a la rebelión, sedición, daño en propiedad ajena, ataques a las vías generales de comunicación, robo y despojo”. Pero a estas personas “el juez 21 penal les decretó formal prisión, junto con otros cincuenta procesados, por delitos de orden común. Los cargos que se les hacen son los de robo, daño en propiedad ajena, lesiones contra agentes de la autoridad, resistencia de particulares cometidos por pandilla y asociación delictuosa”.
En Mérida se realizó una manifestación silenciosa, encabezada por el rector de la Universidad de Yucatán, para expresar su solidaridad con el movimiento estudiantil del Distrito Federal. La marcha se efectuó bajo vigilancia policiaca, sin que se produjeran incidentes.
En Jalapa se llevó a cabo una manifestación estudiantil en protesta “por la acción de la policía y el ejército contra los estudiantes capitalinos”. La manifestación fue disuelta “por los policías, granaderos con bombas lacrimógenas y macanas, en una acción que provocó dramáticas escenas nunca antes vistas en esta población y a consecuencia de la cual fueron detenidas muchas personas, estudiantes y transeúntes”. La acción policiaca culminó con el desalojo de estudiantes que estaban en el edificio de la facultad de Pedagogía, Filosofía y Letras de la Universidad Veracruzana, “y el cateo al dormitorio estudiantil Doctor Ernesto Che Guevara”.
El CNH manifestó en un desplegado de prensa: “La gravedad de los últimos acontecimientos demanda una conducta totalmente firme. Las presiones externas y el lenguaje injurioso que se ha utilizado para conminar al rector de la UNAM a renunciar, constituyen un verdadero atentado contra la existencia misma de este centro de cultura (...) La aceptación de la renuncia del rector habría sido un retroceso más serio en la vida nacional que la propia ocupación material, por parte del ejército, de los edificios escolares. Afectaría no sólo las instalaciones universitarias sino la estructura orgánica misma de la UNAM, meollo de su autonomía”.
Fueron dictados autos de formal prisión a las personas detenidas durante la intervención militar en CU. “La única persona que quedó totalmente liberada fue el licenciado Jorge Tamayo López Portillo. El juez de distrito, licenciado Eduardo Ferrer McGregor, declara también libres por falta de méritos a José Luis López Rubio, Estanislao Sáinz Nevárez, Francisco Valero Recio y Rina Lazo Warren de García, de los delitos de invitación a la rebelión, sedición, daño en propiedad ajena, ataques a las vías generales de comunicación, robo y despojo”. Pero a estas personas “el juez 21 penal les decretó formal prisión, junto con otros cincuenta procesados, por delitos de orden común. Los cargos que se les hacen son los de robo, daño en propiedad ajena, lesiones contra agentes de la autoridad, resistencia de particulares cometidos por pandilla y asociación delictuosa”.
En Mérida se realizó una manifestación silenciosa, encabezada por el rector de la Universidad de Yucatán, para expresar su solidaridad con el movimiento estudiantil del Distrito Federal. La marcha se efectuó bajo vigilancia policiaca, sin que se produjeran incidentes.
En Jalapa se llevó a cabo una manifestación estudiantil en protesta “por la acción de la policía y el ejército contra los estudiantes capitalinos”. La manifestación fue disuelta “por los policías, granaderos con bombas lacrimógenas y macanas, en una acción que provocó dramáticas escenas nunca antes vistas en esta población y a consecuencia de la cual fueron detenidas muchas personas, estudiantes y transeúntes”. La acción policiaca culminó con el desalojo de estudiantes que estaban en el edificio de la facultad de Pedagogía, Filosofía y Letras de la Universidad Veracruzana, “y el cateo al dormitorio estudiantil Doctor Ernesto Che Guevara”.
Tlatelolco, día 66
El miércoles 25 de septiembre la Junta de Gobierno de la UNAM resolvió por unanimidad no aceptar la renuncia de Barros Sierra y le solicitó seguir al frente de la Universidad. Por la noche, una comisión de la Junta fue a la casa del rector para comunicarle el acuerdo.
En los círculos policiacos se dice que de ninguna manera se permitirá la realización de más mítines.
En Iztapalapa, policías dispararon contra grupos de estudiantes y gente que los apoyaba. En respuesta, los estudiantes apedrearon la delegación y golpearon a un policía.
De las cuatro y media de la tarde a las ocho de la noche, militares ocuparon los alrededores de la Diana Cazadora para impedir que se realizara un mitin estudiantil.
Policías dispersaron a chavos de la Voca 7 que intentaban celebrar un mitin en el Hemiciclo a Juárez; muchos de ellos fueron detenidos.
El Movimiento Oaxaqueño de Vanguardia protestó contra la ocupación militar y policiaca de la UNAM y del Poli. Este organismo estimó “que la represión, en cualquier época y lugar, es síntoma de enfermedad social y política, y cuando se reprime al pueblo tal vez se le venza, pero esta victoria es siempre transitoria y nefasta”.
En los círculos policiacos se dice que de ninguna manera se permitirá la realización de más mítines.
En Iztapalapa, policías dispararon contra grupos de estudiantes y gente que los apoyaba. En respuesta, los estudiantes apedrearon la delegación y golpearon a un policía.
De las cuatro y media de la tarde a las ocho de la noche, militares ocuparon los alrededores de la Diana Cazadora para impedir que se realizara un mitin estudiantil.
Policías dispersaron a chavos de la Voca 7 que intentaban celebrar un mitin en el Hemiciclo a Juárez; muchos de ellos fueron detenidos.
El Movimiento Oaxaqueño de Vanguardia protestó contra la ocupación militar y policiaca de la UNAM y del Poli. Este organismo estimó “que la represión, en cualquier época y lugar, es síntoma de enfermedad social y política, y cuando se reprime al pueblo tal vez se le venza, pero esta victoria es siempre transitoria y nefasta”.
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